OPINIÓN: Vermis: Una nueva forma de hacer agricultura
Cuando se habla de agricultura, se habla de producción, de salud, del verdor, de muchas cosas que le son agradables al ser humano; parcelas de agrado, jugar en el campo, un equilibrio espiritual, un paseo en la naturaleza. Pareciera ser que existe una preocupación real a nivel global por el medio ambiente, han aumentado las exigencias medioambientales, las regulaciones, las normativas. En las redes sociales se muestra una cantidad de videos inimaginables de gente preocupada, de aportes ecológicos, de nuevos emprendimientos que promueven un país verde, con una agricultura amigable, simpática y entretenida. Pero en término prácticos, la agricultura está pasando por una de sus peores crisis en la historia de la humanidad, ¿La causa? El ser humano.
Preocupación medioambiental Global
En nuestra época existen políticas globales que forjan metas y que todos los países deben cumplir. A simple vista estas medidas indican que existe una gran preocupación por el medio ambiente, tal que se han creado múltiples regulaciones en todas las actividades humanas. Entre estas regulaciones encontramos mayor control sobre los alimentos y sus exigencias, certificaciones otorgadas por universidades y laboratorios, mayor énfasis en los organismos fiscalizadores de productos agrícolas, entre otras. Constituyendo una realidad global marcada por los medios digitales y la conectividad.
El mundo de las redes sociales
El surgimiento de nuevos medios de comunicación y la existencia de un mundo digitalizado han generado una nueva estructura social: El mundo de las redes sociales. Al igual que en el punto anterior, se presencia una enorme preocupación por el medio ambiente, han surgido cientos de agentes preocupados por esta causa. Así lo enseñan las pantallas a diario.
Lo anterior parece llevarnos a no querer indagar más allá, puesto que vamos por buen camino. En este sentido invitamos a que el lector abandone este texto si no quiere conocer nuestra experiencia y análisis, ya que podemos ser culpables de una gran desilusión para quienes no han visto los afectos de una triste realidad: La crisis del campo chileno.
El problema humano
Contextualizando el tema a tratar, es importante mencionar que nuestra trayectoria se da en redes sociales, medio por el cual logramos llegar a todo nuestro país, con el apoyo de todos quienes están preocupados por un Chile verde. El mundo digital ha permitido hacer grandes aportes a quienes están ocupados en entregar beneficios reales, quienes no forman parte del siguiente análisis:
Nuestra percepción en las redes nos muestra varios aspectos a considerar; en primer lugar, mucho contenido es hoy centrado en personas, en mostrar una determinada realidad de la forma más producida posible, una mejor sonrisa, una forma de vestir, de hablar, convertirse en un referente. Es posible identificar empresas "frías pero sonrientes", sin mayor cercanía con el cliente, ya sea por vender o por otras causas, estamos en presencia de un sistema deshumanizado.
Cae el agricultor, cae la agricultura
Este problema también afecta al agricultor, pero no desde las nuevas tecnologías. Tratamos a diario con agricultores fríos, cerrados, preocupados solamente por su mayor producción. No les interesa nada más que lo que ya tienen, les va bien, lo saben todo, pero están llenos de problemas, no enseñan, no escuchan. En el fondo, el agricultor se halla encerrado en sí mismo.
Como Vermis, hemos sido testigos de la humillación del agricultor, un ser obediente a sus amos, a un sistema gobernado por el capital. Probablemente esta humillación es su culpa, por lo mencionado anteriormente. También observamos que los campos de pequeños y medianos agricultores, a lo largo de nuestro país, se hallan trabajados en su mayoría por personas mayores y en soledad. Ya sea por las condiciones climáticas, en conjunto con una desmotivación generacional, una falta de identidad, quizás la búsqueda fuera de las raíces, han provocado una verdadera crisis en la agricultura. Pero las redes dicen lo contrario, y he aquí la crisis: Las nuevas generaciones tiene un interés de "escritorio", los campos están siendo abandonados y nadie los trabaja. No hay jóvenes en los campos. Estamos en presencia de una generación desmotivada en términos concretos: Se perdió el amor por la agricultura. Se están perdiendo los campos.
La agricultura
Para nosotros la agricultura significa trabajo duro, de sol a sol, enfrentarse al clima, hacer crecer los cultivos, resistir robos, ordenar los problemas a diario, pero sobre todo, ser perseverantes, cosechar al final, y muchas veces perder. Es lo que amamos, el aire puro, la realización, nuestra tierra, la familia y el sacrificio. Muchas cosas que no se encuentran detrás de una pantalla pero que la gente de campo conoce muy bien.
Es con ellos, con los pequeños agricultores y campesinos, donde surge nuestra labor. Volver al orden natural desde las bases de la agricultura. Cambiar una realidad y mostrarla, que sean ellos quienes hablen. Sólo nos mueve el amor a Dios y a nuestra tierra. El campo chileno, el vergel, la abundancia, nuestro clima, entregar salud, divertirse, usar nuestros talentos, nuestra creatividad, innovar, escuchar los problemas que aquejan al agricultor, preocuparse del bienestar espiritual, nuestra identidad y nuestras raíces, trabajar por el bien común y entregar un beneficio. Mostramos realidades nuevas en un mundo que no acostumbra a mostrar realidades, el mundo de las redes sociales. Y lo mejor, amamos lo que hacemos. Somos un recambio generacional en la forma de hacer agricultura.
Escrito por Christian Velásquez, Gerente General Vermis - diciembre 05, 2024